Rosalía regresa con 'Lux' a Barcelona en medio de una tormenta mediática tras el veto a fotoperiodistas
El esperado retorno de la artista catalana al Palau Sant Jordi agota entradas, pero genera críticas por restringir el acceso a la prensa
La vuelta de Rosalía a los escenarios de Catalunya ha desatado una gran expectación… y también una creciente controversia. Tres años y medio después de su última actuación en Barcelona, la artista de Sant Esteve Sesrovires regresa con su nueva gira internacional, el ‘Lux Tour’, que aterriza en el Palau Sant Jordi con cuatro conciertos consecutivos y todas las entradas agotadas desde hace meses.
Sin embargo, más allá del éxito musical, la decisión de restringir el acceso a medios de comunicación ha abierto un debate sobre los límites entre el control artístico y el derecho a la información.
Un regreso esperado con una propuesta artística renovada
El nuevo espectáculo marca una clara evolución respecto a su anterior gira, centrada en el exitoso Motomami. En esta ocasión, Rosalía presenta un formato más conceptual y escenográfico, con una fuerte presencia de elementos orquestales que transforman su repertorio en una experiencia sonora distinta.
Durante los conciertos, la artista interpreta la mayoría de las canciones de su cuarto trabajo, ‘Lux’, sin renunciar del todo a su trayectoria anterior. Así, el público puede revivir temas de Los Ángeles y del propio Motomami, ahora reinterpretados con violines, trompetas, flautas o violonchelos, lo que aporta una dimensión más íntima y sofisticada al directo.
La única etapa que queda fuera del repertorio es la de El mal querer, una ausencia que no ha pasado desapercibida entre sus seguidores más fieles.
Cuatro noches con todo vendido en Barcelona
El impacto del regreso de Rosalía se refleja en la respuesta del público: las cuatro fechas programadas —13, 15, 17 y 18 de abril— han colgado el cartel de “sold out” con meses de antelación.
Polémica por el veto a los medios de comunicación
No obstante, el regreso no ha estado exento de controversia. La decisión del equipo de la artista de prohibir el acceso a fotoperiodistas y equipos de televisión ha provocado una reacción inmediata del sector.
Organizaciones como el Sindicat de Periodistes de Catalunya, el Col·legi de Periodistes de Catalunya, el UPIFC y el Grup de Periodistes Ramon Barnils han elevado un requerimiento al Ayuntamiento de Barcelona.
En su petición, reclaman que no se cedan espacios públicos para eventos donde se puedan vulnerar derechos fundamentales como el acceso a la información y la libertad de prensa, lo que sitúa el debate en un plano institucional.
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